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Ante crisis y protestas de productores apícolas, delegación del MGAP concurrió a Comisión de Ganadería y Agricultura de la Cámara de Representantes

En el marco de una severa crisis del sector y protestas de productores que llegaron al edificio del Poder Legislativo esta semana, una delegación del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), concurrió este martes 2 a la comisión de Ganadería y Agricultura de la Cámara de Representantes, donde se aborda el estudio del  proyecto denominado de “Protección de la producción apícola”.

El Director General del MGAP, Horacio Servetti, el Director de Servicios Agrícolas, Federico Montes y el Presidente de la Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola (CHDA), Julio Pintos, fueron convocados por los parlamentarios para exponer  sobre el estado de situación de la producción apícola nacional y las sustituciones de agroquímicos que lleva adelante la Dirección de Servicios Agrícolas.

Pintos se refirió a dos componentes diferentes que están afectando aspectos productivos apícolas, la rentabilidad del negocio y su contexto comercial internacional. Explicó que existe un factor externo como lo es la situación del mercado mundial de mieles y otro que tiene que ver con los aspectos productivos en cuanto a la baja de rendimientos de producción por colmena.

A partir del ingreso al mercado de China, otros países asiáticos y Europa del Este, con mieles adulteradas con fructosas vegetales, comenzó a competir esta símil miel con la piel pura. Este nuevo producto se incorporó al mercado, en principio, de forma fraudulenta ‑lo que generó juicios en Estados Unidos, empresas cerradas, empresarios presos y fugados del país por fraudes comerciales‑ y luego de manera más legal, afectando a los apicultores uruguayos y del mundo entero.

Para ello, Uruguay junto a los países de la región, a través del Consejo Agropecuario del Sur, formaron una comisión ad hoc que elaboró un informe regional  para concurrir a Bruselas con un planteo concreto, dentro de los que incluyen lo relativo a las mieles adulteradas.

Por otra parte, Pintos se refirió a otros factores como el cambio climático, los efectos sobre los sistemas productivos agropecuarios y los efectos de los agroquímicos en la producción apícola. Las temperaturas extremas, tanto frías en invierno como altas en verano, o los inviernos cálidos como los que hay en la actualidad, así como la desestacionalidad que se ha producido por las temperaturas, hechos que impactan directamente. 

Por su parte, Montes informó sobre la resolución emitida en abril de este año para extender la exigencia de receta profesional obligatoria para la compraventa de insecticidas nacionales e importados Neonicotinoides formulados a partir de los ingredientes activos Clotiadinina, Imidacloprid, Tiametoxan  y para Clorpirifos. Además, explicó que desde 2016 se trabaja en la sustitución y prohibición de agroquímicos categoría 1 por aquellos denominados de banda verde. 

En ese sentido, Montes valoró el efecto positivo en el sector productivo en cuanto a la toma conciencia de lo que fue el proceso de la resolución. La misma fue trabajada, durante seis meses, con todas las cámaras y todo el sector productivo.

La reunión se produjo a horas que los productores apícolas rodearan el Palacio legislativo exigiendo soluciones para la problemática de rentabilidad que vive el sector, y la prohibición de los agroquímicos que causan muerte a las abejas.

Los productores reclamaron que el gobierno controle el uso de glifosato y eventualmente sancionen a las empresas que lo usen, alegando que además de atentar contra el medio ambiente su uso es nocivo para las abejas.

“Exigimos que se controle y se sancione a las empresas que hacen mal uso de los productos. No hemos tenido noticias de que hayan sido sancionadas las empresas. Además vamos a pedir una indemnización de 30 dólares por colmena. Todos estamos trabajando a pérdidas”, dijo a Subrayado uno de los manifestantes en esa ocasión.

Señalaron que a causa del uso de este tipo de agrotóxicos en el país, las exportaciones de miel uruguayas se redujeron de sustancialmente, al no ser aceptadas por muchos mercados europeos.

“Si bien nuestras mieles tienen trazas mínimas de glifosato, el mercado alemán que compraba el 90% de nuestra producción, ya no nos compra más. El productor no está pudiendo vender y el sector no da más”, dijo ese productor al Canal montevideano..

“Tenemos mieles de la zafra 2017 que no ha salido del país. Muchos productores tienen miel y la quieren vender pero no hay compradores. El que vive de esto ya no tiene de dónde sacar”, añadió el productor. Actualmente, dijo, se exportan 4.000 toneladas de miel mientras que se producen un promedio de 10.000.

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